...éste podía ser un buen título para un libro de humor...negro.
Lástima que no sea así y se trate de una realidad, tan corriente o popular que ni provoca el suficiente asombro como para criticarlo públicamente.
A todos nos han puesto una multa por mal aparcamiento en algún momento, a todos, por muy civicos que queramos ser.
El problema en éste caso es que ocurra y además cargues con el título de “incívico” por no haber respetado un espacio de "paso para minusválidos", como señala el Ayuntamiento, "para personas con movilidad reducida", prefiero utilizar yo.
En éste tipo de situaciones la realidad nos indigna, nos cabrea, hacemos mil planes para reivindicar la situación y luego, habitualmente se queda en nada...nos dejamos llevar, todo se enfría y donde había tormenta la calma hace que tu rabia se olvide.
En este caso la tranquilidad está presente pero la incongruencia e indignación no hace que me quede callada.
Hace unos días me encontré en esta situación junto con dos amigas.
Tres personas que “casualmente” hemos decidido trabajar en temas sociales y además, por convicción.
Nos pasó a nosotras, a mí, a la persona más coñazo con los pasos de cebra, señales, el respeto cívico y sobre todo lo que tenga que ver movilidad urbana de personas con discapacidad.
Por este motivo no me quedo callada y reclamo algo más que una injusticia económica por presunto mal aparcamiento, sino una manipulación de los servicios sociales municipales y ante todo públicos, con un fin totalmente lucrativo y bastante poco social.
Hacer un badén para que las personas que van en silla de ruedas puedan pasar por una calle es una acción necesaria y lógica de respeto, pero hacer ésto erróneamente, sin ninguna señalización ni ceda al paso es, lamentable y muy peligroso para muchos ciudadanos de ese municipio.
Hacer que éstas personas se lanzen a una calle sin una señalización mínima que obligue a un respeto por parte de los automovilistas es todo menos cívico.
Hacer un medio badén sin señalización para que los forasteros “que no conocen lo que habitualmente pasa”, es además un engaño para los usurios y consumidores de los servicios públicos.
Para qué iba a querer bajar una persona una calle en una persona en silla de ruedas sino es para cruzar la
calle?
Cómo se puede obligar a una persona con movilidad reducida cruzar una calle por un lugar donde no
hay ni una sola raya pintada?
Lástima que nos cueste tanto hacer las cosas bien.
Lástima que tan sólo funcionen bien los organismos donde el que decide tiene un familiar directo afectado y prioriza implantando éste tipo de medidas, lástima que nos tengan que poner una multa para hacer este tipo de llamamientos.
No! No a la multa injusta que hace que se lleven tu vehículo, pero sobre todo no a una medio badén que al único que beneficia es al Ayuntamiento de Badalona haciendo recaudar fondos con los forasteros que vamos de paso a ésta ciudad.
Pero sobre todo NO, a una “adaptación urbanística” que en teoría y presumiblemente facilite el tránsito a quienes lo tienen más complicado y que en la práctica, incita a una persona a bajar un escalón con una silla de ruedas y a lanzarse a la calle sin protección.
No debemos acostumbrarnos a NO DECIR, no dejemos pasar pequeños detalles que son tan importantes, no dejemos de reclamar a nuestros ayuntamientos, presumiblemente la administración más cercana a los ciudadanos que actúe transparentemente.
No dejes de actuar localmente para lograr cambios globales...
Gracias,
Susana Díez



Subscriu-te al RSS